
Parte de mi búsqueda de una espiritualidad sin iglesias ni Dios, este libro hace su aporte. Primero debemos apartar la sensación de risa (el nombre del autor es cómico, ya que nos habituamos a híbridos como "Jennifer López"), para adentrarnos en interesantes párrafos. No mucho más.


No hay comentarios.:
Publicar un comentario