22.8.07
It (Eso) - Stephen King
Considerado un genio en el taller literario de Marcelo Di Marco, pedí este libro en la biblioteca del barrio. Un bruto tomo de casi mil páginas. Los primeros capítulos fluyen bastante bien, aunque después la historia se estanca un poco, mostrándonos la historia de todos y cada uno de los que justo pasaban por ahí cuando King se sentó a escribir. Está bien, admito que algunas páginas me causaron envidia, pero llegó un momento que ya no lo resistí. Dejar un libro así de gordo en la página 150 es casi doloroso, pero lo iba a ser más si seguía en mis manos con tremendo ladrillo de papel. Les juro que lo seguiré intentando.
Antología del Decadentismo (1880-1900) - Varios
Últimos fuegos - Alejandra Costamagna
Humillados y ofendidos - Fedor Dostoievski
Uf, melodramático y llorón. ¿Llorarán tanto los rusos? ¿Se enfermarán por cuestiones morales de forma tan dramática? Dudas que nunca resolveré. Lo terminé con esfuerzo, pues pronto descubrí que nada variaría en mí si dejaba la historia en cualquier momento.
5.7.07
Historias en la palma de la mano - Yasunari Kawabata
Historias de amor - Rubem Fonseca
Papá - Federico Jeanmaire
Stalin. La estrategia del terror - Walter Laqueur
Aburridísima biografía de un personaje tal vez también aburrido. No pude terminarla. tantas vueltas que suele tener eso que llamamos izquierda también cansa y aburre.
25.6.07
Rapado - Martín Rejtman
¡Todos a la calle! - Michael Moore

Libro que no hubiera comprado de no haber estado entre los saldos del super, casi al mismo precio que el diario del domingo. Decenas de capítulos inentendibles e insignificantes para nosotros, latinoamericanos. Por eso lo leí rápido, muy rápido. Lo mejor, el estilo de redacción, dinámico, creativo, divertido. Algunas ideas que podemos etiquetar como "de izquierda", y el afán moderno de sentirse cool estirando, sólo un poquito, los límites de lo políticamente correcto.
La edad dorada - Diana Bellesi
31.5.07
Sueño profundo - Banana Yoshimoto
Relatos I - John Cheever

Tal vez una astuta estrategia de márketing, este escritor fue "redescubierto" por la intelectualidad argentina. Y tal vez tantas frases laudatorias me llevaron hacia su literatura, que me ha parecido sencillamente correcta. Algunos relatos están bien, otros son anodinos, algunos son estupendos, al igual que algunos personajes. ¿Algo más?
Bola de Sebo y otros cuentos - Guy de Maupassant
Sí, es un gran escritor. Sí, formalmente sus cuentos son impecables. Muchos sí y una objeción. ¿Se puede seguir leyendo a quien escribe la frase siguiente? "Se dijeron la sarta de vulgaridades que repiten constantemente las gentes del pueblo y que bastan para satisfacer a sus inteligencias tardas y sin horizontes". Esto me quita todo placer por la lectura.
Contra la depresión - Peter Kramer

Una lucha, o tal vez las ganas de conocerme mejor, me llevaron a comprar este libro. La verdad es que me costó terminar de leerlo. Cada párrafo era una interpelación a mi corazón. Cada frase me transportaba a lugares que no quería ver. Estuve dos días en cama, con 39º de fiebre mientras leía este libro. Hacía años que no tomaba antibióticos, así que evidentemente algo en mi cuerpo se sensibilizó mucho. Descubrí que lo que yo tengo es distimia, y no tanto depresión. Un mal cíclico de tristeza. Dice el autor: "Creemos, junto con Kierkegaard y los demás, que la vida es absurda, caótica y breve. Sabemos que la satisfacción burguesa puede ser superficial. La complacencia es una barrera a la autenticidad o a la realización personal. La búsqueda moral nos ennoblece".
H de homicidio - Sue Grafton
Estaba contento con este libro. Un policial entretenido, y con un estilo que yo encontraba muy parecido al mío propio. De pronto, me topé con una frase: "Vivimos en una sociedad puritanamente preocupada por los derechos de los delincuentes, mientras éstos se dedican a despreciar la vida ajena sin ninguna consideración hacia el dolor y el sufrimiento que causan" (pág. 80). ¿Debía seguir leyendo después de esta declaración reaccionaria y tan conservadora como un discurso de Blumberg? Bueno, lo seguí haciendo. Quería saber cómo terminaba la historia, he aquí la pericia de Grafton. Y en la pág. 166 se lee: "Había cierta arrogancia en su porte que evocaba la típica fanfarronería sexual de los marginados y los fuera de la ley". Madre mía, me dije. Qué asqueroso este mundo. Pero igual lo terminé...
26.4.07
Ni Ley, ni rey, ni hombre virtuoso - Ana María Lorandi

Lo primero que hay que decir es que es un libro caro, a pesar de su tamaño. La obra de una especialista argentina publicada en España, así que debemos pagarlo en euros. A veces la descripción de tanta violencia se hace pesada, pero los párrafos de interpretación son los más jugosos. Este librito contiene una serie de explicaciones sobre nuestro norte argentino, y la zona que antiguamente integrada, en lo que hoy es Chile, Bolivia y Perú.
De parte de la Princesa Muerta - Kenizé Mourad

Un libro por tramos apasionante, por otros mortalmente aburrido. Curiosamente se menciona varias veces a Buenos Aires y a la Argentina. La objeción que me surge es ideológica. Es raro cómo se desprecia a las culturas de Medio Oriente en esta obra. El eurocentrismo de la autora es muy evidente, y llamativo. No hay explicaciones de por qué la nobleza se ha adueñado del poder para ser mantenida por tanta gente indigente. Selma, la protagonista, extraña el esplendor de su vida en la corte (turca o india) en medio de la pobreza extrema que la Segunda Guerra Mundial ha traido a Francia. Son llamativas también las excusas en favor de la matanza de los armenios, y los párrafos contrarios a Gandhi. Termino con un chiste: qué suerte para la desgracia la de Selma: expulsada de Turquía, crece en Beirut, casada en India durante las guerras por la independencia, y muerta en París ocupada por los alemanes. Las 600 y pico de páginas me llevaron casi dos semanas. Estoy algo desconcentrado.
24.4.07
Las personas del verbo - Jaime Gil de Biedma

Otro de mis poetas favoritos, del cual creo que he copiado alguna manera de componer versos cotidianos. Me surgen algunas preguntas cuando encaro las lecturas de tremendos libros de poemas. ¿Habrá que leer unos cuantos juntos? ¿Se los puede leer en el tren, o en el trabajo? ¿Llegamos a comprender bien, a captar todas las metáforas? Tal vez, si dejamos el libro en la mesita de luz, y leemos uno cada noche, antes de cerrar los ojos, tendremos más posibilidades de disfrute. Pero, ¿cuando terminaríamos, por ejemplo, este libro que contiene todos los poemas del autor? Que dice cosas como:
"Pero también
la vida nos sujeta porque precisamente
no es como la esperábamos".
(Noches del mes de junio)
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